Diana y Daniel compraron su apartamento, pero los baños no reflejaban quiénes eran ni la manera en que querían habitar su nuevo hogar. El reto fue transformarlos por completo, dejando atrás soluciones genéricas para crear dos espacios más personales, cómodos y coherentes con su estilo de vida.
A través de la Metodología Agatha, trabajamos cada baño desde su uso, materialidad y atmósfera. Combinamos revestimientos en tonos verdes y neutros, mobiliario en madera, lavamanos de color, griferías y perfilería negra, iluminación cálida y almacenamiento integrado, logrando que cada ambiente tuviera identidad propia sin perder relación con el conjunto.
El resultado son dos baños contemporáneos, funcionales y muy personales, donde color, textura, luz y mobiliario convierten espacios cotidianos en lugares pensados para disfrutarse todos los días.